domingo, mayo 31, 2009

La pesadilla de alcanzar lo que sueñas



Cuando era niño me gustaba pasear con mis primos en la parte trasera de una camioneta pick up. Siempre que lo hacíamos, el perro de la casa nos seguía varias cuadras como diciéndonos que quería ir con nosotros. Todos sentíamos una especie de desazón verlo perseguirnos con todas sus fuerzas hasta que finalmente se detenía exhausto mirando cómo nos alejábamos.

Un día no soportamos más y le pedimos al tío que se frenara. El perro subió de un brinco sin titubear y todos reímos al pensar que al fin lo había logrado. Pero instantes después el perro se puso nervioso y quería bajarse. No le gustaba estar ahí, con el vehículo en movimiento. Como no se lo permitimos estuvo angustiado todo el tiempo hasta que regresamos. Nunca más nos volvió a perseguir.

Me parece que esto nos pasa a todos y por ello el perseguir el éxito es mucho más apasionante que el alcanzarlo y creo que algo así le ocurrió a Susan Boyle. Aunque muchos discuten sobre si esta aspirante a cantante profesional debió ganar el concurso Britian Got Talent, lo más probable es que no lo necesitaba pues obtuvo lo que esperaba desde su primera participación en el mismo.

Su aparición en la escena pública será un clásico de la motivación y un ejemplo para todos los que por momentos pensamos que ya no es posible seguir persiguiendo nuestros sueños. Una mujer de 47 años, muy poco agraciada, sin empleo, soltera y jamás besada, se presenta ante un público burlón diciendo que quiere ser tan famosa como Eleine Paige -una cantante inglesa de obras musicales, premiada hace 14 años por la reina de Inglanterra con la Orden del Imperio Británico-.

Con el canto de la primera frase Susan conquista al público y en poco más de un mes logra más cien millones (¡100 millones!) de descargas en YouTube. Sólo con ello la señora Boyle rebasó todas las expectativas en cuanto a fama y posibles ingresos que podía haber esperado.

Durante el periodo que duró el concurso Susan sufrió de presiones y calumnias de todo tipo hasta el grado de que pensó en renunciar antes de llegar a la final del certamen. Es curioso pero la letra de la canción que eligió en su presentación pública “I dreamed a dream”, fue como un anuncio premonitorio de lo que le iba a ocurrir:

“Soñé un sueño hace tiempo, cuando la esperanza era grande y valía la pena vivir la vida…entonces yo era joven y sin miedo, y los sueños se hicieron, se usaron y se perdieron…Pero los tigres vienen de noche, con sus voces suaves como el trueno, hacen pedazos tus esperanzas, convierten tus sueños en vergüenza…hay sueños que no pueden ser, hay tormentas que no podemos soportar…Tuve un sueño que mi vida era tan diferente de este infierno que estoy viviendo, es tan diferente ahora de lo que parecía, ahora la vida ha matado el sueño que soñé.”

Ella también de un solo brinco llegó a la plataforma de la fama y no le gustó lo que sintió. Ahora el igual que todos los que llegan al éxito, es el momento de replantearse las expectativas, buscando un sentido mucho más profundo que el que tenían las originales

martes, mayo 26, 2009

El agridulce sabor del proyecto “Vive México”

Se necesitó una crisis mundial de índole catastrófica, una estampida de capitales de casi 4 mil millones de dólares, una contingencia sanitaria histórica y una ola de racismo contra los mexicanos, para que los planificadores del desarrollo nacional voltearan hacia el mercado interno.

No es que esté mal el proyecto. Lo necesitamos. Sólo contamos con nosotros mismos para salir adelante y más vale que empecemos apoyándonos unos a otros, que consumamos productos mexicanos, hagamos turismo nacional y viremos nuestra mirada para apoyar a nuestros compañeros, vecinos y próximos (palabra ésta última que es equivalente a “prójimos” pues viene del latín proximus)

Lo que me deja este saborcito agrio es que esta decisión sea una medida extrema, cuando todo lo demás parece perdido. Como mexicanos debimos apoyarnos desde hace decenas de años, quizá siglos. La solución del país es la misma con la de los individuos, no está en el exterior, en la conducta de los demás, si no en nosotros mismos, en nuestra actitud y en el desarrollo de nuestras habilidades y confianza.

sábado, mayo 23, 2009

La ecología y la sobrevivencia de las revistas

Ya en varias ocasiones he comentado que las revistas están en franco declive respecto a su viabilidad como negocios. Son muchos los retos a los que se enfrentan los propietarios de estos medios en el país: pobreza de lectores, baja calidad periodística, enfoques erróneos en sus modelos de negocio, caída en los presupuestos publicitarios de sus patrocinadores, entre los más destacados.

En este escenario el tema de la ecología parece una lápida más sobre la pesada carga que cargan las revistas, pero no necesariamente. En realidad podría ser una oportunidad, si los propietarios de negocio aprovechan el creciente interés del agente por actual de manera más consciente respecto a sus acciones en torno al daño ecológico.

Como explicamos en un post anterior el tipo de papel con el que se imprimen la mayoría de las revistas, conocido como couche, se le coloca un revestimiento que lo hace agradable al tacto y a la vista, pero dificultan el reciclaje de papel, lo cual asegura que cada tiraje de edición de cualquier revista implique el sacrificio de numerosos árboles para obtener su celulosa.
Por consecuencia las revistas no sólo pintan como un mal negocio, sino que además su producción implica un daño ecológico bastante costoso para quienes las leeen y para los que no. Así que mientras se sigan imprimiendo en papel couche, tendrán menos futuro frente al interés creciente de la gente respecto a la ecología.

Desde hace varias décadas, he conocido de muchos intentos de empresarios que han buscado imprimir en papel reciclado, que no sólo evita la tala de árboles, si no que reprocesa la basura que también nos inunda inexorablemente. Los obstáculos para que las revistas se hagan en este tipo de papel han sido básicamente dos. El primero parecía casi tonto: la calidad de los papeles reciclados no era aceptada por la mayoría de los impresores, quienes se quejaban de que este papel tenía defectos que hacía incosteable su procesamiento. El segundo es tan molesto como el zumbido de un mosquito: los anunciantes se inclinan por impresiones de muy alta calidad, efecto que se logra con grandes beneficios en el papel couche, lo que lo ha hecho tan popular. Por supuesto son las mismas empresas que dentro de la búsqueda de la rentabilidad no sólo fabrican productos que dañan el medio ambiente, sino que además obligan a sus proveedores a realizar acciones similares.

Por fortuna estos obstáculos empiezan a ser cosas del pasado. Recientemente he conocido de papeles que son aceptados por imprentas de alta tecnología y que su calidad de impresión es muy buena, aunque obviamente sin llegar a igualar la calidad del couche. (Este tipo de papeles tienen la ventaja además de ser nacionales, lo que ofrece un doble beneficio para los que pensamos que se debe preferir el consumo de productos nacionales como una medida para afrontar la crisis económica actual).

Pero lo más importante, las grandes marcas actualmente afrontan una fuerte presión para qué adopten medidas que cuiden el ambiente. El tema ecológico empieza a ser una especia de tema política, social y comercialmente correcto, lo que en teoría obliga a estas empresas a apoyar a revistas ecológicas, frente a las que no lo son. Así que esta podría ser una tabla salvavidas que algunas revistas deberían intentar. La ventaja es que muchas de estas empresas están obligadas a tomar muy en serio lo que deciden apoyar, lo que me parece que es una ventana de oportunidad para muchos empresarios que busquen soluciones productivas que ayuden a evitar el daño al medio ambiente.

martes, mayo 19, 2009

O nos recreamos o nos hundimos

Ante la agudeza de la crisis, que en nuestro entorno irá “in crescendo”, muchas empresarios tendrán que actuar, aunque no quieran. (Sobre todo si no cuentan con cómplices como Ahumada o con socios como Don Carlos).

En realidad los dueños de PyMES tienen varias opciones; la más común es la de dejarse llevar por el pánico, cancelar proyectos débiles o no rentables, achicar la plantilla de su personal, cancelar gastos innecesarios e inversiones polémicas como los de la publicidad y, si es necesario, bajos costos sacrificando en lo posible la calidad de los productos. También pueden esperar a que la caída en ventas toque sus puertas e ir tomando decisiones gradualmente, buscando conservar en lo posible el equipo y los proyectos intactos. Se suele también buscar soluciones en las áreas de mercadotecnia y ventas con la esperanza de que “ahora sí” le echen ganas y traigan nuevos clientes. Algunas otras, quizás las más visionarias, buscarán océanos azules en nuevos mercados.

Estas son -a mí parecer- las reacciones que están siendo más practicadas en estos tiempos de incertidumbre. Sin embargo si las analizamos a fondo en realidad ninguna de ellas, excepto quizá la última, no tienen el mismo nivel de intensidad que el de la crisis. Es decir se planean respuestas con ideas tibias y débiles, frente a una tormenta que parece aterradora.

Los tiempos ameritan respuestas revolucionarias, exigen cambios de fondo que no sólo aminoren los embates de la crisis, si no que aproveche nsu fuerza para crecer. Para ello no es suficiente de un buen marketing, se requiere además de ideas profundamente creativas de todos los miembros que integran a las empresas.

“Las compañías que no logren responder de forma flexible al cambio ya están por cierto condenadas al fracaso. Pero hay mucho más en juego. Las economías de países enteros dependen de las capacidades creativas emergentes de su pueblo. Como nunca antes, la calidad general de la vida de un país depende de la aplicación de la inteligencia, incluso de la sabiduría, para la solución de los problemas de trabajo”.

Esta cita es de Daniel Goleman la extraje del libro “El espíritu creativo” (editorial Zeta p. 127) cuya lectura es muy recomendable. EL autor no se refiere obviamente a la crisis económica mexicana disparada por el virus H1N1, tampoco se refiere a la crisis estadounidense del 2008. Está hablando de retos que hoy me parecen hasta amigables como la globalización. Y sin embargo la voz de alarma es clara, la economía de países enteros está en juego. Por supuesto la de nuestras empresas también
Quizás ninguno de los lectores sepa de la fama que tenían los tepiteños hace algunos años, aparte de ser un lugar peligrosos) antes del contrabando, las drogas y el hipercomercio informal. Por los años cincuentas este barrio era también popular porque reparaban lo irreparable, recreaban lo imposible. Además de ser un barrio bravo, también contaba con personajes que enorgullecían a los demás por su ingenio y creatividad.

No sólo en ese barrio, en los cincuentas y sesentas había por todo el país “maestros ( no profesionistas), que inventaban cosas, que recreaban lo importado y resolvían muchos retos con los siempre pocos recursos disponibles. Era una era de la inventiva, de los talleres de la creatividad (mecánicos, carpinteros, alfareros). México quería también ser reconocido por su ingenio. Hoy es tiempo de rescatar ese sentimiento enterrado.

lunes, mayo 04, 2009

El reto de conectividad en tiempos de influenza

Como siempre las desgracias nos ocurren sin estar prevenidos. No lo estuvimos en los sismos del 85, ni en entrada a la crisis del 2008, tampoco en esta epidemia del 2009, a pesar de que tuvimos el tiempo suficiente para prepararnos. Y no me refiero al hecho de que nuestras autoridades fueron advertidas de crear laboratorios para tratamiento de inmunización desde 1999. Aun me resisto a volver a tocar temas de política. De lo que hablo es de la sociedad y su capacidad de respuesta en tiempos de crisis.

Está bien que las autoridades nos feliciten por nuestra respuesta ante esta contingencia sanitaria, me siento como cuando gana un partido la polémica selección nacional de fútbol, es decir después de un momento de satisfacción miro en mi entorno y no veo ningún cambio.

¿Cómo sería la vida de los restaurantes que sólo pueden servir comida a domicilio si hubiesen creado su propia red virtual de comensales en MSN, Facebook, Twitter o al menos en correo electrónico? ¿Qué sería de las empresas que en estos tiempos de enorme dificultad económica hubiese preparado a sus empleados clave para estar conectados fuera de la oficina y poder operar en estos días aún desde sus casas? Lo que sería aun mejor ¿Qué sería de las empresas que trabajaron en meses pasados para construir una red social con sus clientes de modo que ahora estuvieran en contacto con ellos, para enterarse de sus preocupaciones, retos, necesidades y planes?

De hecho todavía no es tarde. La oportunidad está viva para quien la tome:

Como respuesta a la crisis, “33% de los encuestados dicen que se están comunicando con la familia y amigos a través de redes sociales más que el año pasado; mientras que el 53% dicen que están comunicando el mismo tiempo. Los resultados sugieren los minoristas pueden ser capaces de aprovechar esta tendencia e investigar el potencial de este relativamente nuevo canal ofrece a los consumidores con la disminución de interés en viajar a las tiendas o hacer compras.

“Como ejemplo ya se observan minoristas – como NetFlix, Papa John's, Pizza Hut y Kmart – que están utilizando sitios de redes sociales como Facebook y Twitter para las campañas de promoción”.

Estas son algunos hallazgos en una encuesta que se realizó en marzo del 2009 a 529 adultos estadounidense de más de 18 años de edad, la cual estuvo a cargo de The University of Maryland School of Business y Rockbridge Associates, Inc.

Muchos podrán decir: “Pero eso es en Estados Unidos, en donde la gente consulta más internet” Otros quizá ya estén pensando en soluciones de negocio que darán respuesta no sólo a la crisis económica que en el futuro crecerá, si no al temor de la gente a salir de sus casas.