Está especie de vendedores es quizás la más solicitada de todas. Es considerado a menudo como la estrella de las ventas. Un vendedor tigre es normalmente muy agresivo y eficaz. Sus presas son similares en tamaño a las dimensiones de su ambición, la cual generalmente es inmensa y -en no pocas ocasiones- desmedida.
Fiel a sus cualidades felinas “caza” a sus ventas bajo sus propias reglas, actúa de manera autónoma e individualista. Cuando selecciona a su presa, tiene la paciencia para esperar el momento oportuno de atraparla. Mientras tanto sólo acecha, espera con serena y necia pasividad a que la presa de la señal de compra (y a veces un poco más para que en su desesperación el cliente pierda ventaja en las negociaciones). Este momento es incomprensible para todos, menos para el vendedor tigre, sólo él sabe cuando es el momento oportuno, cuando su presa está lo suficientemente cerca para que su ataque sea eficaz. Mientras esto ocurre, el tigre no está dispuesto a moverse un solo centímetro, ni a precipitarse en su ataque. Puede caer una tormenta (de regaños y protestas) o una estampida de presas y aun así, a pesar de ello, el vendedor tigre se mantendrá impasible.
Llegado el momento, su totalidad se pone en acción, cada uno de sus músculos, huesos, pensamientos y emociones interactúan para dar un salto mortal hacia la presa. Prácticamente nunca falla. La venta se cierra de forma inevitable. Entonces el vendedor tigre toma el botín y se sube a su espacio a devorarlo lentamente. Tampoco lo comparte y entonces empiezan problemas de comunicación para otras áreas de la empresa.
Su estilo y eficacia han hecho de este vendedor una leyenda. Incluso cuenta con su propia película y canción. El retador hambriento de victoria, Mister T, le grita después de un triunfo contundente al vanidoso Rocky Balboa “You are the next”. Rocky no podrá sostener la mirada del tigre al inicio de la pelea y en ese momento se intuye el resultado. El tigre nunca falla. El texto de su canción dice algo así como. “Él nos vigila a todos con el ojo del tigre…sólo un hombre y su voluntad es sobrevivir”.
El vendedor tigre es normalmente idolatrado, en especial por los directores generales que andan entre sus 50 y 60 años, pues muchos de ellos son de esta especie. Pero para los supervisores y gerentes este tipo de vendedor es una pesadilla, los jefes de ventas prefieren a los lobos, los perros salvajes o al menos a los leones, quienes cazan en grupo y respetan reglas.