lunes, julio 30, 2007

Visión antídoto contra narcisismo en publicidad

Si los publicistas y mercadólogos –aunque quisieran, lo cual dudo- no tienen capacidad para cambiar una moda que a todas luces resulta contraproducente para la sociedad, como es el narcisismo, entonces surge la pregunta obvia: ¿Quién tendría la responsabilidad y poder para cambiarla?

Cuando he comentado lo que escribí en post anterior, con algunas personas, su respuesta es más o menos la siguiente: “tienes razón, estos anuncios deberían prohibirse”. Es casi automático el deducir que sea el gobierno quien se encargue de limitar este tipo de distorsiones.

Pero para los que nos inclinamos por la autogestión madura y no por el poder autoritario, el gobierno no es la mejor respuesta, pues estaríamos hablando de censura.

La multicitada sociedad civil tampoco es una alternativa en este momento, nuestras instituciones aun son débiles, ya han mostrado una nula capacidad de respuesta a las presiones de la sociedad.

El único ente que tiene la capacidad para revertir esta moda es el empresariado, el cual por cierto es el causante original de este dolor de cabeza.

En países desarrollados han sido los empresarios quienes han participado con el éxito de sus propias empresas en crear un concepto de sus propios empleados y, por inferencia, del país al que pertenecen, que les hace sentirse orgullosos de sí mismos. ¿Quién pondría en duda el prestigio de eficientes que tienen los alemanes o la fama de desarrolladores de nuevas tecnologías que tienen los estadounidenses? Los embajadores de esta imagen de éxito han sido los mismos productos que sus empresas han creado y no precisamente el papel que han hecho sus gobiernos.

Los empresarios del país tienen la enorme oportunidad de cambiar la imagen que los habitantes tenemos de nosotros mismos, con jugosas ventajas para sus propias empresas. La metamorfosis de individuos narcisistas por sujetos preocupados por el bien del grupo al que pertenecen, no sólo les abriría la oportunidad de hacer crecer el pastel de la economía doméstica y de penetrar con mayores probabilidades de éxito en la economía global, si no que les colocaría en un papel de liderazgo que hasta la fecha nadie ha asumido de forma convincente.

La fórmula es sencilla, sólo tienen que dejar de aceptar campañas de publicidad que garanticen su retorno de inversión basados en la explotación de sentimientos individualistas engendrados en la inseguridad y el temor. Los empresarios tienen todo el poder económico y la autoridad para exigir campañas con el mismo o mejor retorno de inversión, pero que exploten sentimientos que hagan crecer a su sociedad.

Es sólo cuestión de creatividad y la ganancia a corto a largo plazo está asegurada.

lunes, julio 23, 2007

Mala Prensa y Negocios

¿Cuál es realmente la mala prensa? ¿Aquélla que insinúa un pago por publicar una nota favorable? O ¿Aquélla que publica información que es mala para las empresas?

Todo perece indicar que depende con el enfoque con que se mire. La quinta encuesta anual de PRWeek/Manning Selvage & Lee (MS&L) Marketing Management revela que casi un 17% de 279 directivos de mercadotecnia encuestados realizan algún tipo de “componenda” económica para lograr notas favorables para su empresa.

Por fortuna la cifra es pequeña, y gente como Mark Hass, Global Chief Executive Officer de Publicis Groupe's MS&L. consideran que esta práctica no respeta las reglas propias de los medios de noticias.

Sin embargo hay otro tipo de “mala prensa” que vale la pena reconsiderar. Es aquella en donde los medios desempeñan un importante papel al asumir parte del costo de recopilar información que pueda beneficiar a los accionistas. Parece cinismo, o irónica, pero el artículo lo publica nada menos que Universia, el boletín de noticias de la famosa universidad de negocios de Pennsylvania Wharton Scholl

Las noticias que dan a conocer “malos” actos de los corporativos, ayudan a mejorar la gobernabilidad de los mismos, creando un beneficio para el valor de las empresas. Vale la pena leerlo. Aquí

jueves, julio 19, 2007

Marketing de Proximidad

Desde hace algunos años se hablaba de la posibilidad que ofrecen los móviles de dar información publicitaria de acuerdo con el punto geográfico en donde el propietario de un celular se localice.

Es un método cuestionable por la cuestión de la invasión a la privacidad, pero no deja de ser una novedad que ya es una realidad. Incluso aquí en México ya se usó para promocionar el BMW Mini hace algunos meses.

Se basa en la tecnología bluetooh, César Martinez escribe un interesante post sobres su origen tecnológico e histórico, aquí

martes, julio 17, 2007

Narcisismo, publicidad y mercadotecnia

Llevo varios días preguntándome si es necesario tanto narcisismo en la publicidad: “Me quiero de aquí a la luna y de regreso” se puede leer en un espectacular de un autobús.

Entiendo que en una sociedad tan competitiva y despiadada como en la que vivimos, la única opción segura sea uno mismo (y eso quien sabe, podríamos dudar con cierto cinismo). Entiendo también que ese sentimiento creciente del uno mismo como el único refugio seguro, es muy explotable para la mercadotecnia. Recursos tales como “te lo mereces”, “consiéntete”, “vive ahora”, “disfruta” son ideales para provocar impulsos de compra sin mucho remordimiento.

Pero cuando veo un anuncio en donde una chica ama tanto a su auto como en otras épocas amaría a su príncipe azul, me pregunto si como sociedad nos estamos excediendo en los límites de la tolerancia. Y no precisamente porque me preocupe por la muerte del amor de pareja.

El problema -desde mi punto de vista, grave- está en el papel educativo de la publicidad, el cual existe, querámoslo reconocer o no. Si se mira a fondo, el amor a uno mismo, por encima de cualquier otro ser o valor, es el origen de muchos, si no es que de todos, nuestros problemas sociales.

Por el lado que se vea, el excesivo amor a uno mismo acaba con cualquier proyecto social, por institucional y fuerte que sea: un político que está dispuesto a ganar a costa de lo que sea, un empresario que decide abultar de dinero su cartera en lugar de preocuparse por el futuro de su negocio, un profesor que prefiere reprobar a sus mejores alumnos antes que reconocer un error.

El excesivo amor a uno mismo, es igual en casos aparentemente dispares, lo padece tanto el conductor que bloquea un crucero porque tiene la luz verde aunque el tráfico no le permita avanzar, como el narcotraficante que liquida con arma en mano a sus competidores y el vendedor ambulante que invade los lugares por donde la gente camina. En todos ellos está el sentimiento de que su persona es primero, sobre cualquier otro ser o valor.

Irónicamente, las grandes urbes nos están haciendo olvidar que el hombre es un ser social, que como individuos somos seres débiles muy fáciles de sucumbir ante casi cualquier eventualidad, que los grandes logros de la humanidad no lo han logrado los individuos sino los grupos.

Por supuesto, la publicidad y la mercadotecnia refuerzan estas actitudes con su bombardeo de alabanzas al narcisismo. Su resultado son personas patéticamente vulnerables en su autoestima y ridículamente poderosas en su capacidad de hacer daño a los demás.

¿Y es posible parar esta moda publicitaria autodestructiva? La solución no es nada fácil. Por conscientes que sean, los promotores de esta tendencia en la publicidad, no tienen la capacidad para detenerla. Son víctimas de sus propias metas económicas a corto plazo y no pueden arriesgarse a ser despedidos por perseguir un objetivo social, por importante que éste sea.

¿Entonces?

viernes, julio 13, 2007

Cómo hacer que la mercadotecnia funcione

La mercadotecnia, más que la tecnología, es a menudo la razón para el éxito o no para de nuevas iniciativas o nuevos negocios, escriben los autores del libro In marketing Thtat Works: How Entreprenurial Marketing Can Add Sustainable Value to Any Sizes Company, Lodish, Morgan y Archambeau

La lectura de este libro me parece que es obligada para todos los que -de una u otra manera- hacen uso de la mercadotecnia y no quieran estar sujetos a los viejos dogmas de la larga era preweb.

Contiene una explicación de varias prácticas que las empresas más avispadas en aprovechar las nuevas herramientas del web están utilizando para lanzar productos o nuevos negocios.

Ideas simples pero poderosas como enfocar la información al público, como mejorar la credibilidad de los productos y aprovechar alianzas para tener mayor presencia publicitaria, se combinan con ejemplos de lo que han hecho otras empresas como el uso de productos de prueba y el manejo de la prensa para crear flujos de recomendaciones.

Lo más importante es que según los autores estos conceptos pueden ser aplicados para empresas de cualquier tamaño, un asunto fundamental para empresas como las de México en donde el 99% de las mismas son PYMES, con pocos recursos para financiar campañas de publicidad tradicionales.

El único problema es que su información no está disponible sin costo…hay que comprar el libro. Pero el boletín electrónico de la universidad de Wharton, nos da una probadita del capítulo cinco de este texto.

viernes, julio 06, 2007

La noticia para la mercadotecnia, el periodismo y las relaciones públicas

Por generaciones les han dicho a los recién egresados de muchas carreras de la comunicación, las relaciones públicas y la mercadotecnia que olviden lo que han aprendido en sus escuelas porque la realidad es muy diferente.

En no pocas ocasiones esta aseveración coincide con la realidad, sobre todo cuando algunos de estos jóvenes tratan de aplicar dogmas ideológicos o esquemas inapropiados a realidades diferentes. Pero hay que tener mucho cuidado, porque no es totalmente cierta.

Hay principios que no cambian, porque son esencia de la profesión misma. Uno de ellos es común a las tres carreras: el manejo de la noticia: mientras el mercadólogo está obligado a crearla para favorecer a su cliente, el publirrelacionsita está obligado a facilitarla a sus “públicos” y el periodista está obligado a buscarla. Pero los tres están obligados a ser veraces.

Actualmente es muy notable una abierta y cínica tendencia a distorsionar la información. En cada caso uno de ellos miente y los otros suelen ser cómplices o víctimas, en un proceso caótico en el que todos saldremos perdiendo.

Un caso muy notable de esta distorsión es el del cierre del noticiero Monitor. Alguien está mintiendo, como lo dice muy claramente la periodista Katia D’ Artigues quien menciona las cifras de INRA que dan a conocer que este noticiero seguía siendo líder en captación de auditorio. Sin embargo si se escucha a Ruiz-Healy afirmar en su noticiero matutino, afirma exactamente lo contrario: Monitor perdió audiencia y por ello no obtuvo publicidad.

Pero si hay periodistas que mienten, también los hay mercadólogos, particularmente los políticos que presumen de se capaces de hacerte creer que un perro es un gato. Y ni que decir de los publirrelacionistas que están convencidos de que su papel es controlar a los medios y no facilitarles su labor informativa.
El problema de aceptar esta tendencia hacia la mentira en estas profesiones es que ésta tiene un enorme efecto boomerang para quien la practica. El desprestigio del periodista se acompaña ahora con el del publirrelacionista que manipula y del mercadólogo que cree que ganando rápido, gana realmente

lunes, julio 02, 2007

Cómo encontrar la realidad

Lo escuché de un noticiero de la radio, hoy:

Los resultados de esta encuesta “comprueban la realidad de otras encuestas”

¿O séase que ahora la realidad está en las encuestas? ¡Vaya!