viernes, abril 20, 2007

Innovación en las PYMES

Mientras las PYMES no se determinan a modificar su entorno a través de la innovación, vivirán –como siempre- preocupados por el pago de la nómina de la siguiente quincena.

Ésta es más o menos una de las recomendaciones que escribe Ricardo Zermeno, director general de Select, en su artículo “La reforma estructural olvidada: innovación en la empresa mexicana”.

El artículo es sumamente recomendable-no sólo por el contenido en sí mismo que es de alto valor para los empresarios, si no también porque Zermeño es una autoridad de talla nacional en innovación tecnológica, que parte de un doctorado y varias decenas de años en experiencia con empresas de alta tecnología. Consúltalo aquí

miércoles, abril 11, 2007

El e-marketing con Felipe Calderón

Manuel Mandujano, uno de los decanos del periodismo especializado de TI en México escribe un interesante artículo sobre la promesa de Presidente de México de hacer crecer la publicidad electrónica en México, a raíz de la visita de Bill Gates al país.

Acordes con nuestras inclinaciones oficialistas, si se cumple esta promesa quedará una vez más demostrado que a veces los mercados si crecen por decreto. Aunque desafortunadamente todo parece indicar que este crecimiento será entre los grandes: Microsoft, Telmex.

El riesgo es que los demás sólo nos quedemos mirando…

Lee el artículo de Manuel aquí

lunes, abril 09, 2007

El rescate del espíritu empresarial

Por fortuna la pobreza del espíritu empresarial del que hablamos el post anterior no es genética. Quizá sea cultural. Por años hemos aprendido, en lo que se conoce como la educación informal, que el sinónimo de hacer negocios es “tranza”; en muchos casos así ha sido para no pocos empresarios que se han enriquecido abusando de sus clientes y haciendo gala de poder incluso ante las autoridades mismas.

Pero la historia no es siempre así. También existen abundantes ejemplos de empresarios que han hecho grandes negocios beneficiando a sus clientes en una relación ganar-ganar. Lo más probable es que no se mencionen por dos causas, en primer lugar por la tendencia humana de difundir las malas noticias; y en segundo lugar por nuestra inclinación -ésta si-casi genética, por desconfiar de todo, principalmente si se habla bien de alguien.

Pero a pesar de que es muy acertado no creer en nada, ni en nadie; es necesario rescatar la idea de que los negocios no son tranzas y que no sólo pueden, si no que deben beneficiar a sus clientes para poder prosperar. Este rescate es importante, no para crear insulsas historias de éxito motivacionales, si no porque los emprendedores que se están decidiendo hoy a crear un nuevo negocio están obligados a saber que para tener éxito es imprescindible beneficiar a sus clientes.

Esta afirmación no es romanticismo empresarial. El despertar del consumidor informado y exigente que está creando la sociedad de información se está dando en todos los niveles y puntos geográficos. La tendencia es clara: cada vez es menos posible cambiar “espejitos por joyas” y cada nicho de mercado se está ocupando por varios competidores, condiciones que hacen prácticamente imposible pensar en el soñado “cliente cautivo”

La realidad obliga a todo empresario a recapacitar sobre la esencia más básica y original de los mercados abiertos: la competencia, ahora es cada vez más claro que los beneficios para el consumidor deben ser reales. Aunque esto no disminuye un ápice la importancia que tienen también los beneficios emocionales.